Me encaminé al pequeño camino que conducía a la carretera general. Miré hacía atrás, Athiel estaba observándome desde la puerta, hizo amago de querer detenerme, pero no le dí tiempo. Continué mi camino.
Ruusu no dejaba de acosarme a preguntas sobre el por qué de mi huida. Me sentí recelosa. ¿ Acaso tenía que compartirlo todo con ella? No... ¿ No había ningún modo de librarse de una voz que se encuentra en tu cabeza? Sentí un escalofrío, pero no me detuve. Cuándo salí a la carretera general, oí el ruido del motor de la moto y, temerosa de que intentase seguirme, corrí y me metí en el primer establecimiento que vi. Resultó ser un bar. A pesar de haber entrado tan bruscamente, nadie se percató de mi presencia. Lancé una mirada por encima de toda la gente que se encontraba allí y me fijé en que un chico, que se encontraba en un grupo de amigos, me estaba mirando. Éste me sonrió y se levantó, caminando hacía mi. Sus amigos no se percataron de su repentina desaparición.
- Eh... ¿ Te encuentras bien ? - Dijo cuando estuvo a mi lado.
- Perfectamente... Solo es que afuera hace mucho calor y me moría por encontrar sombra.- Mentí.
El torció la cabeza y puso una cara divertida, acto seguido ambos soltamos una pequeña risa.
- Estás loca.
- No eres el primero que me lo dice.
- Jajaja, bueno, me voy a presentar. Me llamo Pablo, y vivo aquí desde que soy pequeño, tengo 17 años.
- ¡ Cuántos datos! No tenías por que decirme tanto. - Dije. Me sorprendió la manera en que se encogió de brazos. - Mi nombre es... Johana. Soy extrajera y tengo 15 años.
Le sonreí y mi sonrisa fue correspondida. Su sonrisa era amplia y muy reconfortante. Tenía los ojos de color negro y rasgados, su pelo era oscuro y lucía un peinado que desafiaba las leyes de la gravedad. Era muy alto y corpulento. Iba vestido con vaqueros ajustados de color negro y una camiseta de marca. En la mano llevaba una bolsa con golosinas.
- Ah... ¿ Quieres una ?
- ¡Vale!- Cuanta naturalidad tenía ese chico.
Me tendió una golosina y cuándo me la metí en la boca me agarró del brazo y me llevó a a junto sus amigos.
- Hola chicos, esta es Johana. Al parecer, no tiene planes, y es muy agradable. ¿ Qué decís ?
- ¡Que se quede! - Gritaron al unísono.
El grupo estaba formado por gente de todo tipo, aun que me fijé que solo había una chica, de pelo largo y castaño, ondulado y recogido en una coleta alta. Tenía los ojos color miel y grandes, muy bonitos. Era ligeramente baja y lucía un vestido de color azul marino, a juego con unas sandalias. Pregunté cómo se llamaba y me contestó que Chusa. A su derecha se encontraban dos chicos que no dejaban de pelearse: uno de ellos tenía la piel muy morena, era de mi estatura, de apariencia atlética. Tenía el pelo corto, igual que sus ojos, el color era oscuro. Vestía de forma Casual y se llamaba Sergi. El chico con el que peleaba era muy alto, ancho y muy fuerte. El pelo y los ojos era de color oscuro, no lucía ningún peinado en especial. Vestía con unos vaqueros por las rodillas y una camiseta de color verde oscuro, se llamaba Isaac.
- Sois muy amables. - Apunté.
Todo el grupo me dedicó una sonrisa y acto seguido siguieron con sus charlas. Poco a poco gané confianza y me adapté a la forma de ser del grupo, pero no bajé la guardia. Sabía que Athiel podía interrumpir en cualquier momento.
- Oye Joha. - Me llamó Sergi. - Mañana cumplo años, ¿ Podrías venir a mi fiesta ? Lo pasaremos bien.
Me acordé de los planes que tenía con Athiel. Sonreí.
- Claro que puedo ir, hay estaré.
- ¿ Lo prometes ? - dijo Pablo levantando un meñique.
- Lo prometo. - Dije entre risas mientras juntaba mi meñique con el suyo.
- Ahora no podrás faltar de ninguna de las maneras, es una promesa de meñique.
El grupo me caía genial, y nuestra amistad prometía mucho, pero había algo en Pablo que me decía que en especial, nos íbamos a llevar muy bien.
Vaya... Esa gente me suena mucho ¿eh?
ResponderEliminarxD
jajaja no se de que te sonara la verdad... ( se va silbando ) jajaja
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