Nekitos

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jueves, 25 de agosto de 2011

Héroe.

Athiel estuvo conduciendo un buen trecho. Hicimos un pequeño descanso en una área de servicio cochambrosa y llena de camioneros que no dejaban de verme al culo. Fuimos a la cafetería y nos sentamos en la barra. Una mujer mal maquillada y ligeramente delgada de más nos atendió. 
- Una cerveza y para ella...
- Un zumo de piña.
- Vale chicos, ahora vengo.- Su voz era ronca y hablaba sin quitarse el cigarrillo de la boca.
- Bueno princesa, ¿ Ahora vengo, está bien ?
- ¿ Qué vas a hacer ?
- Echarle gasolina a Vanesa. - Me respondió, Vanesa era como llamaba Athiel a su moto.
Algo ridículo, pero me había explicado que era su única compañera de viajes, y aun que le tomaran por loco, tenía que hablar con alguien. Solo recordarlo, hacía que sonriera de medio lado. Cuando Athiel salió fuera del establecimiento, me quedé sola en la barra, acompañada por aquellos hombres. La mujer llamada, como pude leer en su tarjeta , Almudena , me sirvió lo que habíamos pedido y me puso mala cara. Levantó un dedo y me informó. 
- No es por meterte miedo belleza, pero todos los hombres aquí presentes quieren llevarse a una chica joven como tú al asiento de su camión... - Puso cara de asco. - No sé si me entiendes... Espero que no se fijen en ti.
- Ni en ti....
- De mi no te preocupes, al último que intentó algo conmigo, le rompí en la cabeza una jarra de café caliente.
- Dios mio... - A pesar de su aspecto, parecía bastante amigable.
Los hombres allí presentes no dejaban de mirarme de arriba a abajo. Me empecé a poner nerviosa.
- " Esos... me dan mala espina... " - Comentó Ruusu.
- Nooo...Solo son imaginaciones tuyas... - susurré.
- "  No te vayas de lista conmigo... "
Recé por que Athiel volviera lo antes posible y abrí el zumo. Me lo serví y le di un sorbo. Noté pasos tras de mí y me giré para recibir y acusarle de hacerme esperar a Athiel, pero no me encontré con el, si no con un hombre alto, gordo, con barba descuidada y granos por toda la cara. Abrí de par en par los ojos.
- Hola nena, ¿ Qué tal si te vienes conmigo... a dar una vuelta ?
- No... yo... disculpe pero...
Yo, una chica que apenas había visto mundo, en aquella situación  tan desagradable. Comencé a sudar en frío y me puse todavía más nerviosa. Empecé a respirar con dificultad al ver que la mano del hombre se acercaba a mi pierna. 
- Jajaja... ¿ Qué le estás haciendo a mi chica ? . - Esa voz me sonaba. ¡ Athiel !
- Cuanto has tardado...
- Discúlpame, pero ahora tengo que ocuparme de cierta persona... - Dijo crujiendo los nudillos.
- " ¿ Ves ? Esto es un hombre de verdad "
El hombre gordo se le quedó mirando a la cara. Miré hacia uno y hacia el otro. Athiel tenía un aspecto amenazante y a la vez parecía muy fuerte. El hombre dio un paso hacia delante y Athiel le propinó un puñetazo en el estómago. El hombre se inclinó hacia delante del dolor y Athiel le dio una patada en la cabeza tumbándolo en el suelo. Este se retorcía de dolor mientras Athiel se dirigía a beber su cerveza. Me colgué de su brazo y apoyé la cabeza en su hombro. Le miré a la cara y el me dio un pico. Lo agradecí. Creo que me estaba enamorando de Athiel.

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