Nekitos

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lunes, 8 de agosto de 2011

Libertad.

Cuando Ruusu terminó de pronunciar esas palabras, me dejé caer hacia atrás y encontré el apoyo de una pared. Me llevé la mano a la cara y me manché de sangre. Quise gritar pero carecía de voz en ese momento. Noté distante la conexión de Ruusu y me sentí aliviada. Ella lo había echo, intentando ahora disuadirme de que lo había echo yo, por mis propios medios. La odié con tanta fuerza que volví a notar la unión muy cercana.
- Vete... - susurré. - Vete y  no vuelvas...
- " No puedo irme, soy parte de ti. Tu odio me alimenta y hace que crezca. Por cierto... ¿ Pretendes quedarte aquí para cuando Cole vuelva ? "
- Mierda, Cole.
Sacudí la cabeza y me dispuse a echar a correr hacía la puerta trasera de la cocina.
- "¡ Espera !" - Gritó.- " Coge el guante que hicimos y quita el cuchillo del cuello de tu madre. "
- No puedo hacerlo...
- " ¡ Hazlo ! "
- ¿ Por que debería de hacerte caso ?
- " Por que soy lo único que te queda, amiga mía. "
Se me nubló la vista, comencé a temblar, noté un nudo en la boca del estómago e hice amago de querer llorar. Pero me resistí, basta de llorar. Obedecí. Agarré el guante de mi bota y me lo puse. Acto seguido quité el cuchillo del cuello de mi  madre. No pude evitarlo y le miré a los ojos. Estaban abiertos, se había muerto mirándome. Pero no era una mirada cualquiera, era esa mirada. Esa mirada que apenas un par de horas me había aterrorizado.
- Ya no me das miedo...
Me levanté y eché a correr lo más rápido que pude. Noté tras de mi los pasos de Cole y en seguida la escuché gritar. Esbocé una cruel sonrisa mientras atravesaba la puerta trasera de la cocina. Al salir, una fría brisa me acarició la cara. Miré hacía el oscuro cielo, la luna llena estaba ligeramente teñida de rojo, muy pálido.
- " La luna te delata, esta noche se ha vertido sangre. "
- No digas tonterías.
Envolví el cuchillo en el guante y lo metí en la bota. Al meter la mano para guardarlo todo, noté una textura rara. Agarré aquel objeto y tiré de el hacía arriba. Mi cartera.
- " Cuando te metí el guante en la bota, pensé que nos haría falta. "
- Nos vamos Ruusu.
Anduve rápido por el camino del jardín hasta el portal. Lo abrí y salí fuera. En el portal tenemos un par de grandes rosales. Alargué la mano y así una rosa rosa oscura. La arranqué y emprendí mi camino canturreando una canción, para ser más exactos: Soledad sobre mí, de Musicalité. A cada paso que daba me sentía cada vez mas liberada, libre. Olí la rosa y le arranqué un pétalo.
- Adiós Johanna... Hasta otra niñita buena.
- "..."
- Bienvenida a tu nueva vida Ruusu.
Me reí estruendosamente. Agarré con fuerza la rosa y me pinché. Miré mi sangre resbalar por mi mano, era la mano de una asesina al fin y al cabo. No sentí dolor. Volví a agarrar con fuerza la rosa y seguí caminando, entonando mi canción. 

2 comentarios:

  1. ¡Hola! ¡WOW! Toma capitulazo (¿esa palabra realmente existe? en fin xD). Me gustó mucho, la historia está cada vez más interesante, y la verdad es que Ruusu da mal rollo, pero no por eso deja de molar. Igual que la prota :)
    Besos y espero que continúes pronto :D

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  2. esta geniaaaaaaal!!!
    continualo pronto me muero de ganas de leer mas!!!
    (voz de narrador)
    ¿Hacia donde encaminara ruusu los pasos de su joven e ingenua huesped? ¿Que malvados plan tramara este oscuro ente desde dentro del cuerpo de johana?....lo averiguaremos en el proximo capitulooooO!!!!

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