Nekitos

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miércoles, 1 de febrero de 2012

Una de parejas.

Athiel parecía algo exhausto después de haber bailado todo el repertorio de música del 1º Dj. El show había estado muy bien y Sergio parecía pasárselo en grande. No cesaba de bailar, ni de cantar, ni te intentar encandilar a alguna muchacha que le lanzaba miradas seductoras. Estaba yo ensimismada en mis pensamientos cuando noté que Athiel me cogía de la mano con delicadeza y mientras me la acariciaba me conducía a un par de sofás, al lado de la barra, para descansar un poco el cuerpo. Noté su mano ardiendo y pude percibir cierto olor a sudor. Ese olor produjo en mi hasta ahora desconocido. El sentimiento que causó ese aroma es imposible de describir con palabras. Era un olor a la par que penetrante, atrayente, cómo si del mejor perfume se tratase.

- ¿ En qué piensas? - Inquirió.

- Eh...En nada, en que Sergio parece estar pasárselo en grande.- Respondí a modo de escapatoria.

Al llegar a los sofás, observé a Athiel limpiando el tapizado de los sofás. Le miré con cara extrañada y me sorprendí cuando me levantó del suelo con sus fornidos brazos. Me mantuvo en su regado apenas 5 segundos, mirándome a los ojos. Acto seguido se inclinó hacía delante para posarme en el sofá, de color negro con tapizado de cuero, lentamente y de manera muy cariñosa. Cuando estuve acomodada se sentó él, manteniendo las distancias. Su olor llegaba a mi como un suspiro.

- Gracias... Pero no hacía falta tanto.- Le sonreí.

- Todo es poco para la princesa de la noche.- Dijo sin apartar los ojos de la mano que me acariciaba el pelo.

Le sonreí. Él se acercó hasta sentarse completamente a mi lado y comenzamos a hablar en voz baja. Parecíamos un par de adolescentes tontos y enamorados. Al darme cuenta de ese detalle le miré y pude observarlo con nuevos ojos. Él no era muy bello, ojos claros, labios seductores, proporciones muy masculinas y raudas, pelo peinado de forma casual. Era bueno conmigo y era una persona maravillosa a la par que muy atento. Lo tenía todo. Por mi cabeza pasó darle otra oportunidad. Mis labios se acercaron a los suyos. Antes de besarlo, abrí los ojos para estar segura de que quería hacerlo. De repente, como si de un rayo ardiente y eléctrico se tratase, en vez de Athiel vi a Hitari, mirándome con cara apenada. Ahogué un grito  y me tapé la boca, a la par que me alejaba.

- Es por Hitari...¿ Verdad ?

- No... Es que creo que aun no estoy preparada para...volver a besarte.

Athiel sonrió me posó la mano en mi cabello, mientras lo contemplaba y acariciaba.

- Eres preciosa... Tiene mucha suerte, pero solo te digo que quizás... No vuelva, y lo sabes.

 Su tono era cariñoso, así que supuse que no lo haría por mal. Le miré.

- Lo sé, pero aun tengo una vaga esperanza.

- No te lo tomes a mal, pero espero poder hacer que esa esperanza se transforme en pasión.

- ¿ En pasión? ¿ Hacía quien ? - Qué ingenua fuí.

- Hacía mí.

Mientras hablábamos el nuevo Dj había pinchado una de parejas. Ese acto se repitió a continuación, pero con una balada preciosa. Vi como a Athiel se le iluminaban los ojos. Me miró y le devolví la mirada, de forma tímida. Él lo comprendió al instante. Mientras vi que se levantaba y ligeramente se ruborizaba me sacó a bailar. Acepté. ¿ Por qué no ?  Ese baile no significaba nada para mi... ¿ O sí ? En mi confusión, solo había 2 luces, que centrándome más en ellas, pude observar que eran 2 puertas. En una ponía " Esperanza " y en la otra ponía " Pasión " . Aún no me acuerdo cuál tomé en ese momento. Solo sé que me abracé a Athiel y bailamos... una de parejas.

1 comentario:

  1. enya, adivina quien....
    de donde sacas todo?
    bueno, yo voy a seguir tus páginas, venga plis, sigue y mira la mia...
    xa veras, acabo de empezar, pero te van a molar, cuales son las de zero?
    un besazo

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