Nekitos

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martes, 28 de febrero de 2012

Puerta: Pasión.

 Después de ese momento con Athiel, poco me importaba el resto de personas en mi vida... las pocas que quedaban. Esta situación me hizo recordar a Cathia, es cierto que la echaba de menos, pero no sé si será cosa de la madurez, que no sentí ninguna pena. Me senté con elegancia en uno de los sofás y Athiel me invitó a una copa. Luego a otra y...otra. Bebí tanto que hoy en día no podría decir cuántas copas bebí. Me empecé a sentir un poco mareada y algo inestable. Me reía por tonterías que decía Athiel y me dejaba manosear por el mismo. En numerosas ocasiones me dio un par de besos a los cuales respondí con sumo grado. No estaba tan mal, me atraía. También es cierto que los resquicios de los recuerdos con Gregory hacían que me echase atrás en algunas cosas, como en meternos mano, pero... una parte de mi sabía que no lo iba a volver a ver.
En ese momento, la pandilla llegó a donde estábamos Athiel y yo. Entre todos mantuvimos una conversación de lo más animada. Cuándo levanté la vista me dí cuenta de que eramos los únicos ya en la fiesta. Todos nos reíamos y nos divertíamos, parecíamos amigos de toda la vida.

-  ¡ Bueno ! A cama... - alzó la voz Pablo.

- Me parece buena idea... - dije yo con voz cansada.

- Aún no he acabado contigo... grrr... - Gruñó Athiel tirándose encima mía.

La pandilla se quedó boquiabierta. Ésta se levantó y nos dejó solos.

- Athiel...

- Lo sé, sé que no estas preparada...aun... pero te necesito.

- En ese caso...

Noté como una mano de Athiel se introducía en mi vestido. Piel de gallina. Comenzó por besarme las rodilla derecha a la vez que subía la mano por esta misma pierna. Me miró a los ojos cuando sus dedos tocaron mi fina lencería. Yo le sonreí, gesto que captó como un: "sigue". La mano de Athiel se coló por la goma de mi ropa interior y se posó en mi ingle. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Mientras la mano derecha quedaba en la ingle, la otra se desplazaba por encima de mi escote. Acercó su boca a mi cuello y me besó reiteradas veces. Dejando las manos, donde anteriormente estaban, acercó sus labios a los míos. A pocos milímetros, susurro mi nombre...

- Aspir....

Un fuerte estruendo hizo que retrocediera y alejase su boca de la mía.  Alguien había irrumpido nuestro momento de pasión abriendo la puerta a golpes, ésta estaba totalmente destrozada. Abrí la boca de par en par. El corazón se me aceleró.

- ¡ Johana ! - Esa voz familiar gritaba mi nombre.

 Me incorporé haciendo que Athiel se tuviese que echar hacía detrás.

- Tú... - susurró Athiel.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una de parejas.

Athiel parecía algo exhausto después de haber bailado todo el repertorio de música del 1º Dj. El show había estado muy bien y Sergio parecía pasárselo en grande. No cesaba de bailar, ni de cantar, ni te intentar encandilar a alguna muchacha que le lanzaba miradas seductoras. Estaba yo ensimismada en mis pensamientos cuando noté que Athiel me cogía de la mano con delicadeza y mientras me la acariciaba me conducía a un par de sofás, al lado de la barra, para descansar un poco el cuerpo. Noté su mano ardiendo y pude percibir cierto olor a sudor. Ese olor produjo en mi hasta ahora desconocido. El sentimiento que causó ese aroma es imposible de describir con palabras. Era un olor a la par que penetrante, atrayente, cómo si del mejor perfume se tratase.

- ¿ En qué piensas? - Inquirió.

- Eh...En nada, en que Sergio parece estar pasárselo en grande.- Respondí a modo de escapatoria.

Al llegar a los sofás, observé a Athiel limpiando el tapizado de los sofás. Le miré con cara extrañada y me sorprendí cuando me levantó del suelo con sus fornidos brazos. Me mantuvo en su regado apenas 5 segundos, mirándome a los ojos. Acto seguido se inclinó hacía delante para posarme en el sofá, de color negro con tapizado de cuero, lentamente y de manera muy cariñosa. Cuando estuve acomodada se sentó él, manteniendo las distancias. Su olor llegaba a mi como un suspiro.

- Gracias... Pero no hacía falta tanto.- Le sonreí.

- Todo es poco para la princesa de la noche.- Dijo sin apartar los ojos de la mano que me acariciaba el pelo.

Le sonreí. Él se acercó hasta sentarse completamente a mi lado y comenzamos a hablar en voz baja. Parecíamos un par de adolescentes tontos y enamorados. Al darme cuenta de ese detalle le miré y pude observarlo con nuevos ojos. Él no era muy bello, ojos claros, labios seductores, proporciones muy masculinas y raudas, pelo peinado de forma casual. Era bueno conmigo y era una persona maravillosa a la par que muy atento. Lo tenía todo. Por mi cabeza pasó darle otra oportunidad. Mis labios se acercaron a los suyos. Antes de besarlo, abrí los ojos para estar segura de que quería hacerlo. De repente, como si de un rayo ardiente y eléctrico se tratase, en vez de Athiel vi a Hitari, mirándome con cara apenada. Ahogué un grito  y me tapé la boca, a la par que me alejaba.

- Es por Hitari...¿ Verdad ?

- No... Es que creo que aun no estoy preparada para...volver a besarte.

Athiel sonrió me posó la mano en mi cabello, mientras lo contemplaba y acariciaba.

- Eres preciosa... Tiene mucha suerte, pero solo te digo que quizás... No vuelva, y lo sabes.

 Su tono era cariñoso, así que supuse que no lo haría por mal. Le miré.

- Lo sé, pero aun tengo una vaga esperanza.

- No te lo tomes a mal, pero espero poder hacer que esa esperanza se transforme en pasión.

- ¿ En pasión? ¿ Hacía quien ? - Qué ingenua fuí.

- Hacía mí.

Mientras hablábamos el nuevo Dj había pinchado una de parejas. Ese acto se repitió a continuación, pero con una balada preciosa. Vi como a Athiel se le iluminaban los ojos. Me miró y le devolví la mirada, de forma tímida. Él lo comprendió al instante. Mientras vi que se levantaba y ligeramente se ruborizaba me sacó a bailar. Acepté. ¿ Por qué no ?  Ese baile no significaba nada para mi... ¿ O sí ? En mi confusión, solo había 2 luces, que centrándome más en ellas, pude observar que eran 2 puertas. En una ponía " Esperanza " y en la otra ponía " Pasión " . Aún no me acuerdo cuál tomé en ese momento. Solo sé que me abracé a Athiel y bailamos... una de parejas.