Nekitos

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viernes, 23 de diciembre de 2011

Fiesta.

Dentro de la instancia apenas se podía ver, ya que la gran sala estaba iluminada por una bola de discoteca y las barras con luces de neón. La gente se agolpaban en la pista para bailar las canciones que sonaban de forma estridente. Pablo me miró y sonrió. Le devolví el saludo y me enganché de su brazo para caminar donde estaría el resto del grupo. Al llegar, fuimos recibidos con saludos, besos y abrazos. Divisé a Sergio entre la multitud y avisé a Pablo de que me alejaba un momento. Fui sorteando a la danzarines hasta dónde se encontraba el cumpleañero.

- ¡ Pensaba que no venías ! - Gritó Sergio.- ¡ Esto es alucinante !

- ¡ Claro que iba a venir ! ¡¿ Cómo perderme una fiesta de esta categoría ?! - Chillé.

Nos costaba comunicarnos así que le hice un gesto para que se uniera al resto del grupo, que nos esperaba en una esquina de la sala, sentados en butacas aterciopeladas. Cuándo llegamos le cantamos a Sergio "Feliz cumpleaños", alanzando nuestras voces por encima de la música. Sergio parecía feliz. No dejaba de sonreír y de hacer tonterías. Estaba muy simpático. Estuvimos un breve periodo de tiempo sentados, puesto que para animar la fiesta Chusa se levantó de golpe y aulló:

- ¡¡ A bailar !!

Esas fueron las palabras clave para que todos nos pusiéramos en pie y echásemos a caminar hacía la pista. Cuando estuvimos en ella, nos pusimos a bailar. Ruusu no parecía dar problemas y me lo estaba pasando en grande. Aquella noche era como un sueño. Estaba encantada con mis nuevos amigos y nunca me había divertido tanto. Un mal presentimiento y un escalofrío por la columna vertebral, que hizo que se me erizaran los pelos de la nuca, me arrebató las ganas de seguir soñando. Miré hacía atrás, hacía la puerta del establecimiento, y abrí los ojos de par en par. No podía ser. Esto no estaba pasando. Miré buscando apoyo en el grupo pero lo único que encontré fueron miradas despreocupadas y alguna que otra sonrisa cómplice.

-" Su caballero, vuestra merced..." - apuntó Ruusu.

- ¿ Qué hace él aquí? - Susurré con los ojos llenos de lágrimas.

- " Ha venido a buscarte princesita " - Contestó a mi pregunta Ruusu.

Me tapé la boca con las manos y Pablo me pasó el brazo por la cintura.

- ¿ Qué pasa ?

Señalé con la cabeza.

- Es él...

lunes, 5 de diciembre de 2011

No pareces tú.

Cuando abrí de par en par la puerta, Pablo pudo verme mejor. Me adelanté 3 pasos hacía delante y le guiñé un ojo. Su cara de asombro me lo decía todo. Mi apariencia había cambiado mucho en 30 minutos de preparación. De abajo a arriba: Me había calzado con botines de tacón negros con cuerdas en la parte posterior, conseguí embutirme en un ajustado vestido de color negro ,realzaba hasta la más pequeña curva, que acababa en can-can. Esta terminación le propinaba a la vestimenta un toque juvenil. En el cuello lucía un collar discreto y mi maquillaje tampoco llamaba mucho la atención. Todo mi pelo pudo ser recogido en un moño alto, atado con una cita de color lila oscuro. Lucía complementos discretos de color violeta y un bolso negro.

- Estás muy b... - se quedó un rato pensando. - No pareces tú.

Abrí los ojos de par en par y sonreí.

- Vas muy elegante, espero poder estar a la altura.

- No estás a mi altura querida, estás por encima.

- ¡No seas exagerado!
Pablo mostraba un traje formal, pero a su vez con un toque casual. Llevaba unos zapatos nuevos, un pantalón pitillo, una camiseta blanca, una corbata negra y una americana.Todas las prendas lucía su color negro excepto la camisa mencionada antes. Le miré de arriba a abajo y le coloqué bien la corbata. Acto seguido me enganché de su brazo y salimos de la casa. Anduvimos hasta el caserío donde íbamos a montar la fiesta. Desde afuera ya se podían escuchar los gritos de nerviosismo y la música. Un cierto olor a chocolate emanaba de dentro. Caminamos y nos quedamos en frente de la puerta.

- ¿ Preparada?

- ¿ Para qué ?

- Para triunfar.- Dijo  mientras abría la puerta de par en par y nos adentrábamos.