Miré como Calthia, después de haberme sacado fuera del agua, se levantaba y me tendía una toalla. Me ayudó a salir fuera de la bañera y cuando estuve fuera me abrazo, olvidando mi cuerpo mojado. Noté sus lágrimas cayéndome encima del hombro izquierdo. La rodeé con un brazo y con el otro le aparte delicadamente la cabeza. Le acaricié la mejilla y le limpié con la toalla algunas lágrimas.
- Venga, tranquila Calthia, ¿ qué ha pasado ?
Entre sollozos me pudo decir:
- Ha... ha... llegado la hora... Señorita...
Se sonó a su típico pañuelo rosa palo y me empecé a preocupar:
- ¿ La hora de qué ?
- La... hora del adiós.
Empecé a sudar en frío y pude ver en el reflejo de mi espejo una palidez repentina en mi cara.
- ¡ Déjate de incógnitas ! ¿ Qué adiós ? ¿ Quién se va ?
Ella bajo la cabeza.
- No... Calthia tú no... No me puedes dejar... ¡ Te necesito a mi lado !
- Pero yo...
- ¿ Qué vas a hacer ? ¿ Vas a huir de los problemas ?
- Señorita - Posó su gruesa mano en mi cara - He aguantado mucho para mantenerme a su lado, para cuidarle y protegerle... Ya no aguanto más. Me ha salido un pequeño trabajo en una cafetería en mi pueblo natal.
- ¡ Pero eso está muy lejos !
- Lo sé, pero tengo que irme ahora que puedo, compréndalo. - Me donó un beso en la frente. - Usted ya es mayor y ya no me necesita.
- Te necesito más de lo que te imaginas... - Lloré pero mantuve mi expresión de desaprobación.- Pero supongo que tienes razón, mi parte egoísta te diría que te quedases, y mi otra parte pide a gritos que salgas de aquí para ser feliz, es demasiada confusión para tomar una decisión...
- Son problemas típicos de la edad Señorita, esa confusión al cabo de unos años tomará forma y comprenderá por qué me he ido....
Asentí al tiempo que derramaba un mar de lágrimas. Alguien abrió la puerta del cuarto de baño de un golpe. Era Sophia, había estado husmeando toda la conversación. Se introdujo dentro y lo primero que hizo fue separarme de Calthia y llevársela a la habitación. Pude escuchar que le daba exactamente 1 hora para hacer el equipaje e irse. Observé como Calthia se daba media vuelta y se iba hacía su habitación. Comencé a caminar detrás de ella, pero Sophia irrumpió en mi camino, me fulminó con la mirada y sentenció mi castigo cerrando la puerta de mi habitación con llave. Me quedé allí, de pie, sin saber que hacer.
- " Pues claro... ¡ El ventanal ! "
Me puse el vestido que llevaba antes, unas botas y me senté en la cama. Sin hacer el menos ruído, para que esa arpía no desconfiase. Entonces se me ocurrió una idea, Calthia y yo no tendríamos tiempo de despedirnos debidamente, así que me senté en mi escritorio y redacté una carta. Improvisé un sobre con mis dotes de papiroflexia con una hoja de estudios y metí en el la carta y una pequeña foto de cuando yo era pequeña.
- " Espero que no te olvides de mi ... "
¡Qué bonito! Pero...
ResponderEliminar¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!
Dios, o Calthia mata a su madre o lo hago yo! En serio!! :0 grrrr
Sigue así :)
Besos ^^
XDDDD !!! tanto la odias mujeriña ? XD gracias por tudooo ! (L)
ResponderEliminar