Sí, aquel chico hacía que mi mente se nublase y no me dejase ver más allá de él. Cosa que mi rica madre odiaba. Pero yo la detestaba a ella, así que era un empate, por así decirlo. La visita no tardaría en llegar y me puse apresuradamente a prepararme. Fui a mi armario y cogí, tras un largo tiempo de elección, mi corto vestido morado. Me puse enfrente de mi espejo de pie y me miré. Me quedaba bien. Me puse las bailarinas negras y me apresuré a retocarme el maquillaje en mi baño. Tras pocos minutos después, sonó el estridente sonido del timbre. Salí corriendo lo más rápido que me permitían mi calzado y bajé a toda prisa las escaleras. Calthia estaba dispuesta a abrir la puerta cuando irrumpí yo. La miré con ojos desafiantes y ella me sonrió dando así media vuelta para seguir con sus tareas. Suspiré y giré el pomo de la puerta.
-Hola, buenos días tenga usted señorita.
- " Pero que coño... " -pensé.
Era el cartero. Puse cara de asesina y grité furiosa:
- ¡Mierda! ¡Estoy esperando a alguien!
- Pero, pero yo...
No le dio tiempo a disculparse. Cerré la puerta en sus narices y pude ver como Calthia se asomaba al recibidor desde las escaleras. Negó con la cabeza mientras subía de nuevo éstas:
- No hay nada que hacer contigo, eres imposible...
La miré de reojo y llena de desilusión me dirigí a mi cuarto cuando volvió a sonar el timbre. Me giré de golpe, haciendo que mi largo pelo trazase un arco para terminar en mi hombro derecho. Abrí la puerta con cara de odio:
- ¿ Otra vez tú... ?
- Hoooolaaaaaa - Dijo con tono melodioso.- ¡ Hay que ver ! Que recibimiento...
Se me subieron los colores y me dí cuenta que era uno de esos momentos de: " tierra trágame ". Era Gregory.
- Ho...ho...hola- Tartamudeé sonrojada hasta las orejas. Intenté esbozar una sonrisa pero lo único que me salió fue una expresión de asco.
- Jajajaja - su risa me reconfortaba - No te preocupes mujer, si ya vi al cartero salir de tu jardín corriendo y sangrando por la nariz. ¿ Qué le has echo ?
- Yo nada... creo que solo me pasé al cerrar la puerta en sus narices.
- ¿ Cres ? La madre que me trajo al mundo, jajajaja. - Se apartó ligeramente para permitirme salir afuera al jardín.
Hoy, cosa rara en él, iba vestido de forma casual. Vaqueros flojos de un azul muy oscuro, camisa blanca y un chaleco negro. Me quedé mirando como andaba un buen rato. Me encantaba.
- Oye, Jona - Ese era mi apodo. - Me gusta tu vestido, bueno... realmente como te queda.
Me sorprendí cuando pronunció las últimas palabras.
- Gracias, aun que se ajusta demasiado a las caderas.- dije despreocupadamente posando las manos en las caderas.
Estábamos caminando relajadamente por el jardín cuando tenía lugar esta conversación. Él iba ligeramente por delante. Nos alejamos bastante de la casa para que no nos pudieran ver ni escuchar contarnos nuestros secretos, él es la única persona en la que poso mi confianza. Se giró sorprendiéndome y me agarró de la caderas, haciendo una ligera fuerza pegándome a él. Acercó la cara a la mía haciendo que nuestras narices se rozasen. Me agarró la cabeza con ambas manos cerrando los ojos. Yo cerré los míos y noté como quitaba sus manos de mi cabeza.
- ¡ Johanna ! - Esa voz me sonaba demasiado - ¿ Qué se supone que estabas haciendo ?
Parecía enfadada. Abrí los ojos y pude ver que Gregory miraba más allá de mí. Me giré y la vi. Era mi madre, hoy había regresado antes de trabajar y nos había pillado. Iba acompañada de Calthia, ésta mostraba en su cara una ligera zona rosada.
- " Le ha vuelto a pegar... " - Pensé.
- Tú, vete. - Dijo mi madre señalando a Gregory.- No te quiero volver a ver más en mi casa ni al lado de mi hija, Calthia acompáñalo para asegurarnos.
Gregory la miró con cara de desprecio dispuesto a rebatir lo que mi alterada madre había dicho pero Calthia lo agarró del hombro. Éste lo sacudió para no notar ese contacto y se fue.
-Y tú... - me miró como si de su peor enemiga se tratase. - Me aseguraré de que no le vuelvas a ver.
- Sophia, lo siento, pero lo voy a volver a ver, por que le amo... ¿ Sabes ? Tú hija también tiene sentimientos.
Me miró de forma furtiva y me abofeteó la cara. Caí al suelo.
- ¡ A mí no me llamas por mi nombre! ¡ Soy tu madre, no me hables así, vas a hacer lo que yo te diga ! - Me gritó. Acto seguido se dio media vuelta y se fue. Dejándome tirada en el suelo, con las lágrimas asomando de mis ojos.
- " Aun te quiero... " -Pensé.
¡Hola! u.u dios que madre tiene la pobre Jona... En fin, espero que actualices pronto, porque la historia esta muy guay.
ResponderEliminarBesos ^^
Aun que solo la leas tu, habrá merecido la pena escribir^^ Lady ♥
ResponderEliminarO.O Que perraaaaaaaaaa!!!!!!!!
ResponderEliminar(la madre digo)
q majo!!! (hitari)
q linda!!! (johana)
jajajaja! Que lios te montas tu solito ♥
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