Athiel llegó hasta nosotras, y Ruusu ( que tenía el control de mi cuerpo ) se rió por su fatiga.
- Parece que no eres tan fuerte como aparentas...
- Una cosa es fuerte " Jadeos " Y otra es aguante...
- ¿ Eres igual en el sexo ?
- ¿ Cómo ?
- Sí, digo que si duras igual de poco en tus relaciones sexuales.
- Nena, aún no he tenido queja, es más, todas piden más, pero les digo que no, que tengo una chica entre ceja y ceja. ¿ Sabes quién es ?
- " Risas " Mira bonito, a mi porque hayas acudido a prostíbulos dónde se pagan los orgasmos fingidos... ME da igual.
- ¿ Qué te pasa ? No parece tú...
- Será porque no soy yo...
- Pero, ¿ estas bien ?
- No tengo queja. - Dijo Ruusu mientras se abalanzaba contra el.
La fuerza de Ruusu me impresionó. Tumbó a Athiel de un golpe. Se puso encima.
- ¿ Y bien ? ¿ Eres pasivo o dominante ?
- YO...eh... - No pudo seguir.
Ruusu comenzó a desabrocharle los vaqueros y a quitárselo, de una manera muy sugerente.
- Veo que no pierdes el tiempo.
- No lo pierdo porque no lo hay...
Al terminar con el pantalón, se deshace de la ropa interior y se coloca encima al tiempo que sus manos traviesas penetran en la camiseta y se la levantan. El termina de quitársela, al tiempo que Ruusu baja al sexo erecto de Athiel. Lo toca y masajea. Baja poco a poco lamiendo el torso desnudo de Athiel. Este gime y agarra la cabeza de Ruusu. Esta se introduce el miembro en la boca, y comienza el ritual de placer. Lo que Athiel no se esperaba, es que Ruusu guardaba un AS en la manga. El solo disfrutaba mientras Ruusu preparaba, lo que sería, el golpe de gracia. Mientras con una mano aguantaba el miembro, con la otra asía con fuerza una piedra con un canto afilado. Un chasquido hizo despertar a Athiel de su sueño y al mirar que estaba armada quiso incorporarse. TARDE.
- Eso te está bien por guarro...
Athiel yacía en el suelo de aquel monte, apartado de todo ojo humano. Desnudo. Con solo un poco de la gran piedra de canto sobresaliendole del estómago.
- Tienes un cuerpo bello... Pareces hecho por dioses con especial dedicación.
- ¿ Po...Po...Por qué...?
Ruusu se pegó a la oreja del adonis.
- Porque sabes demasiado.
Los ojos de Athiel reflejaron el verdadero rostro de Ruusu. En mi celda mental me estremecí, ¿ cómo algo así habitaba en mi ?
- Pe...Pe... Yo...Te...
- Shhhhh... No gastes tus energías. Concéntrate en morir.
Ruusu se encaminó a LA Gautrais riéndose, dejando solo y agonizando a Athiel. Lloré.
- Se prende el fuego.