Nekitos

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jueves, 12 de enero de 2012

Desesperación y Súplica.

Pablo miró a la entrada con los ojos bien abiertos.

- ¿ Es él quien te ha dado tantos...problemas ? - Pablo estaba al tanto de todo lo que había pasado.

- Sí...

- Le conozco, a mi , particularmente, no me cae bien, le odio, pero es amigo de la gente del grupo.

- " ¡ Qué coincidencia ! " - Gritó, de forma irónica, Ruusu.

- Vámonos... - Supliqué.

Demasiado tarde. Aquella persona me había visto y se habría paso entre la multitud... en mi dirección. Me asusté y comencé a sudar en frío.

- Se acerca, se acerca... - repetí para mí. - ¿ Qué puedo hacer ?

Cuando me giré hacía, donde supuestamente estaba Pablo, ya no estaba. Chuusa lo había secuestrado para bailar. Él me miró con ojos lastimosos y me articuló que huyera. Así intenté hacer, pero algo me agarró fuertemente del brazo y me obligó a girarme. Quedé cara a cara... con aquel ser. Con aquella asquerosa y arrastrada persona...

- Hola, Aspir...

- Athiel... - Fue lo único que las lágrimas me dejaron decir.

Éste iba vestido con un smoking, que parecía caro. Color negro. Lucía una camiseta blanca recién planchada La única pega a su aspecto eran los ojos. Esos claros ojos estaba rodeados de una ojera de color rojo, estaban hinchados. Había estado llorando. Intenté zafarme de su fuerte mano, pero,  al resistirme, aplicó mas fuerza. Pensé que me iba a hacer daño cuando lo único que hizo fue abrazarme. Me rodeó con sus corpulentos brazos. Me meció a los lados y luego me separó unos centímetros.

- Sólo quería... volver a sentirte a mi lado... - Susurró mientras me lanzaba una mirada de arriba a abajo.- Estas preciosa.

- Gracias... Tú también vienes muy bien arreglado. - Le sonreí a duras penas.

La verdad no se por qué lo hice, quizás por que me inspiraba cierta pena. Barajé la posibilidad de perdonarle y llegué a la conclusión de que me lo iba a pasar bien, y a pensarme si volver con el. Al final de la noche tendría una respuesta. Tenía curiosidad, quería saber como era Athiel sin su casco y su moto.

- ¿ Dónde dejaste a Vanesa ?

- Está fuera...

- Nunca la dejas atrás... ¿ Eh ?

Al ver que estaba bromeando, Athiel relajó los hombros, antes en tensión, y sonrió.

- ¿ Puedo invitarte a bailar ?

- Pensé que nunca lo harías... - Solté sin pensarlo 2 veces.

((Cambio de visión))

- "Ruusu... a ver que haces... Ten en cuenta que no quiero nada con él "

- " Tú relájate..." - Pensó Ruusu controlando mi cuerpo.

- " No sé si podré relajarme "

Ambos fueron hasta la pista y comenzaron a moverse. Cada vez mas cerca, acabaron bailando pegados el uno al otro, de manera muy sensual. Dirigió una mirada al rededor y Pablo, como de costumbre, articuló con la boca: " ¿ Qué haces ? ". Le respondió:  " Divertirme ". Pablo torció el gesto. Esto se ponía peligroso a la par que incómodo. Reaccioné e intenté retomar el control de mi cuerpo. Ruusu se resistía. Había levantado una muralla a su alrededor, de manera que no podía acceder al control de mi cuerpo. Me desesperé y le supliqué que me dejase volver. Entonces vi una brecha en la muralla y penetré. Tenía el control de mi cuerpo.

- Bien... - Susurré al mismo tiempo que me alejaba un poco del cuerpo de Athiel.

Éste torció el gesto y yo, como excusa, hice un gesto de calor. El se rió y posó sus manos en mis caderas. No cesamos de bailar en toda la noche.