Problemas típicos de la edad
Nekitos
viernes, 15 de noviembre de 2013
.....
No sé que creer.... Perdonar? Si. Olvidar...? No creo. Quizas podamos volver a ser Vocaloid, pero tendra que ser como hasta hace relativamente poco, sabes que es lo mejor. NO quiero decir mas por este estupido blog, ya sabes por donde hacer.
sábado, 19 de octubre de 2013
viernes, 7 de diciembre de 2012
Se prende el fuego.
Athiel llegó hasta nosotras, y Ruusu ( que tenía el control de mi cuerpo ) se rió por su fatiga.
- Parece que no eres tan fuerte como aparentas...
- Una cosa es fuerte " Jadeos " Y otra es aguante...
- ¿ Eres igual en el sexo ?
- ¿ Cómo ?
- Sí, digo que si duras igual de poco en tus relaciones sexuales.
- Nena, aún no he tenido queja, es más, todas piden más, pero les digo que no, que tengo una chica entre ceja y ceja. ¿ Sabes quién es ?
- " Risas " Mira bonito, a mi porque hayas acudido a prostíbulos dónde se pagan los orgasmos fingidos... ME da igual.
- ¿ Qué te pasa ? No parece tú...
- Será porque no soy yo...
- Pero, ¿ estas bien ?
- No tengo queja. - Dijo Ruusu mientras se abalanzaba contra el.
La fuerza de Ruusu me impresionó. Tumbó a Athiel de un golpe. Se puso encima.
- ¿ Y bien ? ¿ Eres pasivo o dominante ?
- YO...eh... - No pudo seguir.
Ruusu comenzó a desabrocharle los vaqueros y a quitárselo, de una manera muy sugerente.
- Veo que no pierdes el tiempo.
- No lo pierdo porque no lo hay...
Al terminar con el pantalón, se deshace de la ropa interior y se coloca encima al tiempo que sus manos traviesas penetran en la camiseta y se la levantan. El termina de quitársela, al tiempo que Ruusu baja al sexo erecto de Athiel. Lo toca y masajea. Baja poco a poco lamiendo el torso desnudo de Athiel. Este gime y agarra la cabeza de Ruusu. Esta se introduce el miembro en la boca, y comienza el ritual de placer. Lo que Athiel no se esperaba, es que Ruusu guardaba un AS en la manga. El solo disfrutaba mientras Ruusu preparaba, lo que sería, el golpe de gracia. Mientras con una mano aguantaba el miembro, con la otra asía con fuerza una piedra con un canto afilado. Un chasquido hizo despertar a Athiel de su sueño y al mirar que estaba armada quiso incorporarse. TARDE.
- Eso te está bien por guarro...
Athiel yacía en el suelo de aquel monte, apartado de todo ojo humano. Desnudo. Con solo un poco de la gran piedra de canto sobresaliendole del estómago.
- Tienes un cuerpo bello... Pareces hecho por dioses con especial dedicación.
- ¿ Po...Po...Por qué...?
Ruusu se pegó a la oreja del adonis.
- Porque sabes demasiado.
Los ojos de Athiel reflejaron el verdadero rostro de Ruusu. En mi celda mental me estremecí, ¿ cómo algo así habitaba en mi ?
- Pe...Pe... Yo...Te...
- Shhhhh... No gastes tus energías. Concéntrate en morir.
Ruusu se encaminó a LA Gautrais riéndose, dejando solo y agonizando a Athiel. Lloré.
- Se prende el fuego.
- Parece que no eres tan fuerte como aparentas...
- Una cosa es fuerte " Jadeos " Y otra es aguante...
- ¿ Eres igual en el sexo ?
- ¿ Cómo ?
- Sí, digo que si duras igual de poco en tus relaciones sexuales.
- Nena, aún no he tenido queja, es más, todas piden más, pero les digo que no, que tengo una chica entre ceja y ceja. ¿ Sabes quién es ?
- " Risas " Mira bonito, a mi porque hayas acudido a prostíbulos dónde se pagan los orgasmos fingidos... ME da igual.
- ¿ Qué te pasa ? No parece tú...
- Será porque no soy yo...
- Pero, ¿ estas bien ?
- No tengo queja. - Dijo Ruusu mientras se abalanzaba contra el.
La fuerza de Ruusu me impresionó. Tumbó a Athiel de un golpe. Se puso encima.
- ¿ Y bien ? ¿ Eres pasivo o dominante ?
- YO...eh... - No pudo seguir.
Ruusu comenzó a desabrocharle los vaqueros y a quitárselo, de una manera muy sugerente.
- Veo que no pierdes el tiempo.
- No lo pierdo porque no lo hay...
Al terminar con el pantalón, se deshace de la ropa interior y se coloca encima al tiempo que sus manos traviesas penetran en la camiseta y se la levantan. El termina de quitársela, al tiempo que Ruusu baja al sexo erecto de Athiel. Lo toca y masajea. Baja poco a poco lamiendo el torso desnudo de Athiel. Este gime y agarra la cabeza de Ruusu. Esta se introduce el miembro en la boca, y comienza el ritual de placer. Lo que Athiel no se esperaba, es que Ruusu guardaba un AS en la manga. El solo disfrutaba mientras Ruusu preparaba, lo que sería, el golpe de gracia. Mientras con una mano aguantaba el miembro, con la otra asía con fuerza una piedra con un canto afilado. Un chasquido hizo despertar a Athiel de su sueño y al mirar que estaba armada quiso incorporarse. TARDE.
- Eso te está bien por guarro...
Athiel yacía en el suelo de aquel monte, apartado de todo ojo humano. Desnudo. Con solo un poco de la gran piedra de canto sobresaliendole del estómago.
- Tienes un cuerpo bello... Pareces hecho por dioses con especial dedicación.
- ¿ Po...Po...Por qué...?
Ruusu se pegó a la oreja del adonis.
- Porque sabes demasiado.
Los ojos de Athiel reflejaron el verdadero rostro de Ruusu. En mi celda mental me estremecí, ¿ cómo algo así habitaba en mi ?
- Pe...Pe... Yo...Te...
- Shhhhh... No gastes tus energías. Concéntrate en morir.
Ruusu se encaminó a LA Gautrais riéndose, dejando solo y agonizando a Athiel. Lloré.
- Se prende el fuego.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Perdida.
Tan enfadada estaba, que salí de la casa con un portazo y me adentré en un pequeño bosquecillo no muy lejos de La Gautrais. Caminé y caminé hasta que me dí cuenta de que, por el espesor de las copas de los árboles, ya no veía el cielo. Me detuve, me senté en el tronco de un árbol caído y trágicamente muerto.
- " Qué ironía... La muerte del árbol da vida a otras especies. Es como si con el sacrificio de mayor los pequeños pudieran vivir. " - Apuntó Ruusu.
Me fijé en los laterales del tronco. Era cierto. Éste mismo albergaba musgo, algunas setas curiosas, llamativas y tímidas flores que se asomaban al sol con miedo. Aquel sitio olía bien, olía a húmedo, frescor, pureza, como si nada de lo que hubiera fuera del bosque pudiera perturbar al mismo. Algunos pajarillos volaban ajetreados de árbol en árbol y una pequeña ardilla me había visto y no se atrevía a salir de su hogar. Me quedé mirándola hasta que un chasquido llamo mi atención.
- " Atenta, hay alguien en el bosque ".
- ¿ En serio, donde ?
- " Eso ya no lo sé, solo baja la voz y estate muy atenta "
Hice caso, me agazapé entre la maleza del lugar y esperé. El chasquido volvió a oírse y lo identifiqué como una rama rota. Cada vez los chasquidos se escuchaban mas cerca. De pronto, pude divisar una figura esbelta, alta y robusta que caminaba hacía mi, sus ojos verdes lo delataron.
- Athiel...
Fui reptando hacía atrás, no quería que nadie me viera en ese estado. Athiel se detuvo, me miraba.
- " Corre. "
Me levanté de golpe y salí corriendo en dirección apuesta a Athiel. Este me siguió corriendo demasiado rápido.
- Pronto me alcanzará- Dije entre respiraciones forzadas.
- " Déjame a mí... "
La posesión de Ruusu de mi cuerpo en pleno movimiento hizo que casi me cayera. Pronto Ruusu se recuperó y alcanzó una velocidad mayor incluso que Athiel. Esquivaba árboles caídos sin problema, trepaba por rocas sin esfuerzo y pronto dejó atrás a Athiel. Se paró, miró hacía atrás. Sonrió satisfecha.
- " ¿ Cómo es que eres tan ágil ? "
- Jajaja, resulta que esto no es nada, guapa. Mira, ahí lo viene. Te enseñaré lo que es de verdad velocidad.
No exageraba, viró 120º grados y comenzó a correr. No mostraba signos de cansancio.
- " No puedo creer que esté huyendo... otra vez. Sinceramente no me lo puedo creer. Quizás sería mejor hablar con el, a lo mejor solo quiere decirme... decirnos, algo importante . "
- Gracias por tenerme en cuenta.
- " Gracias a ti por el esfuerzo que estás haciendo ahora mismo ."
Ruusu se paró en seco. Miró de nuevo hacía atrás.
- Bien, demosle una oportunidad... A la mínima, le salto al cuello como un lobo rabioso...
- " No creo que haga falta "
Athiel se paró a tomar aire en cuanto nos vio detenidas. Levantó una mano en señal de " stop " y dio un última spring hacía nosotras.
http://www.youtube.com/watch?v=PVzljDmoPVs&feature=branded
- " Qué ironía... La muerte del árbol da vida a otras especies. Es como si con el sacrificio de mayor los pequeños pudieran vivir. " - Apuntó Ruusu.
Me fijé en los laterales del tronco. Era cierto. Éste mismo albergaba musgo, algunas setas curiosas, llamativas y tímidas flores que se asomaban al sol con miedo. Aquel sitio olía bien, olía a húmedo, frescor, pureza, como si nada de lo que hubiera fuera del bosque pudiera perturbar al mismo. Algunos pajarillos volaban ajetreados de árbol en árbol y una pequeña ardilla me había visto y no se atrevía a salir de su hogar. Me quedé mirándola hasta que un chasquido llamo mi atención.
- " Atenta, hay alguien en el bosque ".
- ¿ En serio, donde ?
- " Eso ya no lo sé, solo baja la voz y estate muy atenta "
Hice caso, me agazapé entre la maleza del lugar y esperé. El chasquido volvió a oírse y lo identifiqué como una rama rota. Cada vez los chasquidos se escuchaban mas cerca. De pronto, pude divisar una figura esbelta, alta y robusta que caminaba hacía mi, sus ojos verdes lo delataron.
- Athiel...
Fui reptando hacía atrás, no quería que nadie me viera en ese estado. Athiel se detuvo, me miraba.
- " Corre. "
Me levanté de golpe y salí corriendo en dirección apuesta a Athiel. Este me siguió corriendo demasiado rápido.
- Pronto me alcanzará- Dije entre respiraciones forzadas.
- " Déjame a mí... "
La posesión de Ruusu de mi cuerpo en pleno movimiento hizo que casi me cayera. Pronto Ruusu se recuperó y alcanzó una velocidad mayor incluso que Athiel. Esquivaba árboles caídos sin problema, trepaba por rocas sin esfuerzo y pronto dejó atrás a Athiel. Se paró, miró hacía atrás. Sonrió satisfecha.
- " ¿ Cómo es que eres tan ágil ? "
- Jajaja, resulta que esto no es nada, guapa. Mira, ahí lo viene. Te enseñaré lo que es de verdad velocidad.
No exageraba, viró 120º grados y comenzó a correr. No mostraba signos de cansancio.
- " No puedo creer que esté huyendo... otra vez. Sinceramente no me lo puedo creer. Quizás sería mejor hablar con el, a lo mejor solo quiere decirme... decirnos, algo importante . "
- Gracias por tenerme en cuenta.
- " Gracias a ti por el esfuerzo que estás haciendo ahora mismo ."
Ruusu se paró en seco. Miró de nuevo hacía atrás.
- Bien, demosle una oportunidad... A la mínima, le salto al cuello como un lobo rabioso...
- " No creo que haga falta "
Athiel se paró a tomar aire en cuanto nos vio detenidas. Levantó una mano en señal de " stop " y dio un última spring hacía nosotras.
http://www.youtube.com/watch?v=PVzljDmoPVs&feature=branded
sábado, 8 de septiembre de 2012
Fallo Técnico.
Fui a la habitación cabreadísima coon Gregory.
- ¡¿ Como eres capaz de comportarte así con el ?!
- ¡¡ El es mi enemigo !!
- ¡¡ Pero estamos juntos en esto !!
- No... ¡ Fuiste tu quien lo metiste en el grupo ! - Gregory se mostraba violento.
- ¡¡ Porque me ayudó en su momento !!
- ¡ Pues yo no quiero en nuestro proyecto !
- ¿ Qué proyecto ?
- Volvemos a casa.
- ¿ Qué ? ¡ NO ! ¿ Como te atreves a organizar mi vida sin consultármelo ?
- ¡ Es lo que una persona normal haría !
- ¿ Pero sabes ? Yo no soy normal. Ma-té a mi ma-dre.
Gregory se quedó petrificado. Yo me dí media vuelta y me dispuse a irme, en el último momento me giré hacía el.
- ¡ No me iré a ningún lado !
Y di un portazo, mientras mis lágrimas me nublaban la vista.
- ¡¿ Como eres capaz de comportarte así con el ?!
- ¡¡ El es mi enemigo !!
- ¡¡ Pero estamos juntos en esto !!
- No... ¡ Fuiste tu quien lo metiste en el grupo ! - Gregory se mostraba violento.
- ¡¡ Porque me ayudó en su momento !!
- ¡ Pues yo no quiero en nuestro proyecto !
- ¿ Qué proyecto ?
- Volvemos a casa.
- ¿ Qué ? ¡ NO ! ¿ Como te atreves a organizar mi vida sin consultármelo ?
- ¡ Es lo que una persona normal haría !
- ¿ Pero sabes ? Yo no soy normal. Ma-té a mi ma-dre.
Gregory se quedó petrificado. Yo me dí media vuelta y me dispuse a irme, en el último momento me giré hacía el.
- ¡ No me iré a ningún lado !
Y di un portazo, mientras mis lágrimas me nublaban la vista.
jueves, 2 de agosto de 2012
Niños.
Salí de la habitación dejando que Gregory se recompusiera de lo que me acababa de contar. Allá lo dejé acurrucado en cama y yo me dirigí a la cocina dispuesta a preparar un desayuno para dos. Al entrar en la modesta cocina vi a Athiel tirado, bebiéndose un tazón de leche. Me acerqué.
- Buenos días lindo.
- Buenos días...
No me miró. No se giró hacía mi. Supuse que no quería ni verme, pero cuándo se giró hacía su habitación pude observar grandes ojeras.
-" Ha estado llorando. " - Comentó Ruusu.
Asentí y le toqué un hombro de forma afable. Él sacudió el miembro y se alejó.
- " Vaya... es rencoroso. "
- Puede ser... Pero , ¿ por qué ?
- " Por lo de ayer, supongo. "
-/Suspiré/ No puedo creer que se enfadé por lo de anoche.
- " ¿ Por que no iba a hacerlo ? "
Dejé de lado a Ruusu y seguí a lo mio. Cuándo terminé, me dirigí a la habitación. Tras muchos esfuerzos abrí la puerta y ese preciso instante salía Gregory. Sin querer, chocamos, y la bandeja donde llevaba todo acabo encima mía.
- ¡ Mierda ! - Chilló Gregory.
Me cogió en brazos y me llevó al baño para secarme rápido el chocolate caliente. Recuerdo bien poco de ese momento, ya que el dolor me nublo la mente. Recuerdo el frío tacto de la ducha y la relajación de mi cuerpo. Como una lluvia de hielo congelo hasta la mas mínima gota de chocolate.
- ¿ Estas bien ? Lo siento.
- S-Sí... No te preocupes... - Contesté. / suspiré /
Athiel, que lo había escuchado todo, había bajado torpemente a grandes velocidades las escaleras. Ahora se encontraba en el marco de la puerta apoyado.
- ¿ Se encuentra bien ? ¿ Qué le pasó ?
- ¡ Nada que te importe !
- Pero yo...
- Gregory... el solo quiere saber si me encuentro bien... No seas maleducado. Gracias Athiel, estoy bien. - Dije para calmar los ánimos.
Vi como a Gregory se le subían los colores y se levantaba de golpe.
- ¿ Algo mas, Ariel ?
- Sí, ¿ Podría dejarme a solas con ella ?
- ¡ Ni hablar ! - Dijo Gregory empujando a Athiel fuera del baño.
- ¡ Ya está, te vas a enterar cabrón !
- ¡Chicos dejadlo ya!
Los chicos se había enzarzado en una pelea más que infantil, donde solo forcejeaban sin llegar a tocarse. Me levanté y, en un momento en que se separaron, me metí en medio.
- ¡Ya vale! Athiel, descansa. Gregory a la habitación.
Mis órdenes fueron claras y suficientemente rotundas como para que me obedecieran. Suspiré.
- " Son como niños. "
- " ¿ Por que no iba a hacerlo ? "
Dejé de lado a Ruusu y seguí a lo mio. Cuándo terminé, me dirigí a la habitación. Tras muchos esfuerzos abrí la puerta y ese preciso instante salía Gregory. Sin querer, chocamos, y la bandeja donde llevaba todo acabo encima mía.
- ¡ Mierda ! - Chilló Gregory.
Me cogió en brazos y me llevó al baño para secarme rápido el chocolate caliente. Recuerdo bien poco de ese momento, ya que el dolor me nublo la mente. Recuerdo el frío tacto de la ducha y la relajación de mi cuerpo. Como una lluvia de hielo congelo hasta la mas mínima gota de chocolate.
- ¿ Estas bien ? Lo siento.
- S-Sí... No te preocupes... - Contesté. / suspiré /
Athiel, que lo había escuchado todo, había bajado torpemente a grandes velocidades las escaleras. Ahora se encontraba en el marco de la puerta apoyado.
- ¿ Se encuentra bien ? ¿ Qué le pasó ?
- ¡ Nada que te importe !
- Pero yo...
- Gregory... el solo quiere saber si me encuentro bien... No seas maleducado. Gracias Athiel, estoy bien. - Dije para calmar los ánimos.
Vi como a Gregory se le subían los colores y se levantaba de golpe.
- ¿ Algo mas, Ariel ?
- Sí, ¿ Podría dejarme a solas con ella ?
- ¡ Ni hablar ! - Dijo Gregory empujando a Athiel fuera del baño.
- ¡ Ya está, te vas a enterar cabrón !
- ¡Chicos dejadlo ya!
Los chicos se había enzarzado en una pelea más que infantil, donde solo forcejeaban sin llegar a tocarse. Me levanté y, en un momento en que se separaron, me metí en medio.
- ¡Ya vale! Athiel, descansa. Gregory a la habitación.
Mis órdenes fueron claras y suficientemente rotundas como para que me obedecieran. Suspiré.
- " Son como niños. "
domingo, 10 de junio de 2012
Ayer, hoy. Puño Americano.
Allí, meciéndome en sus brazos, me acariciaba el pelo. Mientras tanto, yo pensaba un plan o simplemente, una estrategia para mantener a los dos chicos alejados. Me decidí sin dilación a preguntarle a Gregory:
- Oye mira... Yo... Bah, déjalo.
- No a ver, dime.
- Es que... Te quería preguntar acerca de tu relación con Athiel.
- Uhm...
- Sí, en el bar, establecimiento... vamos, donde celebramos la fiesta. Parecía que teníais un pasado compartido... que ya os conocíais...
- No... no es un buen tema de conversación.
- Oh, venga. Claro que lo es.
- Joha...
- ¡Quiero saberlo...! Por favor...
- Es solo que...
- ¿ Qué ?
- Que no es de tu incumbencia.
Recibí esas palabras como puñales en mi costado. ¿ Qué me ocultaba ?
- Vale... No te preocupes. - Dije mientras me separaba de el.
- Joha... Es una triste historia. No me gusta recordar, ni hablar de ella.
- Vale, no hace falta que te disculpes...
Gregory calló. Bajó la vista y acto seguido clavó sus ojos azules llenos de lágrimas.
- Bien... ¿ Quieres saberlo ?
- Sí... si puede ser claro.
- Bien.
" Todo comienza un par de años atrás...bueno, más que un par de años, toda una vida. Tendría yo acerca de 6 años cuándo un maestro de artes marciales llamado Tiwein me reclutó en su pequeña, selecta y exclusiva tropa. En clase eramos unos 6 aproximadamente: tres chicas, Aída, Mayra y Alicia, y un chaval, poco mas grande que yo, llamada Paolo, Athiel y...y yo. Por aquel entonces, Athiel era un niño bastante antisocial. Sí, no me pongas esa cara. El chulo que conoces ahora, no era más que un marginado en la clase. Lo que más recuerdo de mi primer clase es a Athiel. Aquel niño desaliñado, sucio, lleno de heridas y moratones, 7 años y pelo semilargo me mirada con ojos de desafio. Recuerdo que lo primero que hice fue acercarme a el y preguntarle si tenía algún problema. Athiel lo que hizo fue hacerme una llave y tirarme al suelo de un plumazo. Me quejé al maestro, quién se encojió de hombros. Cuándo volví a mirar para aquel niño este me sonría, diciéndome que nunca se debe confiar en alguien que te mira mal. Acto seguido, prometió cuidar de mi... Y así hizo. En las duras clases, el dedicaba su tiempo y plena dedicación a mi formación. Sí, además del maestro lo tuve a el de profesor. Al principio, Athiel no me caía demasiado bien, la verdad, pero poco a poco le fuí cojiendo cariño a aquel chaval, hasta el punto de ser inseparables. Recuerdo mis exámenes y peleitas varias contra otros del gimnasio, el siempre me daba trucos para poder vencer." ( Hizo una pausa, tomó aire, sorbió mocos y una pequeña lágrima amenazó con salir. ) " Bueno... uno de mis mejores recuerdos, fue la noche 23 de abril, un día antes de mi cumpleaños. Iba yo caminando por mi calle, de noche, de vuelta de clases, cuando un grupo de drogatas se me tiró encima para quitarme el poco dinero que podría llevar una criatura de 6 años. No sé de donde salió, pero allí apareció Athiel. Juntó espalda contra espalda y derrotamos a aquellos malechores. Fue increible verle y luchar a su lado Joha, eramos uno. Cuándo esos hijos puta se largaron soltando improperios, el me estrechó la mano. Y yo a el. Con fuerza. Esa noche, juramos pelear juntos para toda la...la vida."
- Y ¿qué pasó?... para que acabarais así....
- " El poder destruye a las personas Johana. Cuándo Athiel consiguió el cinturón negro, se volvió popular. Dejó de ser el niño tímido que no se relacionaba a ser la superstar del gimnasio y del barrio. Todo el mundo le hacía caso y, cuando me intentaba acercar, el me apartaba. ¡ Solo por que tenía menor grado que el ! Una noche, después de clases, le encontré caminando cabizbajo por mi calle. Me armé de valor, apresuré el paso y le alcancé.
- Oye, Athiel, ¿puede hablar contigo un momento?
- Claro enano, dime.
- Últimamente ya... ya no eres el mismo... No sé, te has convertido en aquello que afirmabas odiar. En el mítico tio famoso, que, por eso mismo, la fama, olvida a sus amistades mas viejas.
- No sé de que me hablas.
- De que ya pasas de mí... ¿ Qué pasa ? ¿ Ya no soy tu amigo ?
El me miró fijamente.
- Tú lo que tienes es envidia...
- ¿ Envidia ?
- Sí, de ya no ser el centro de atención. De que ahora lo sea yo, de que sea yo quién es amigo de la gente y... y no tú.
- ¿ De qué hablas ? Yo solo quiero volver a dar vueltas por ahí contigo, volver a meternos en problemas y salir de ellos juntos, de volver a ser...amigos...
Por aquel entonces, ya teníamos 10 y 11 años respectivamente. Athiel se dio la vuelta y comenzó a andar hacía su casa, situada no muy lejos de la mía. Le seguí, gritándole que me hiciera caso. Como no se giró ni me hablo, le di una patada en la espalda. Temeroso y temblando. El se giró, con los ojos inyectados en sangre. Comenzó a llover.
- Así que por la espalda ... ¿ Eh, traidor ?
Se abalanzó contra mí en un mar de ira. Vi como ese huracán se acercaba a mi. Intenté defenderme, pero el grado superior de Athiel lo hizo imposible. Recibí golpes por todos los lados y acabé con una pierna rota, el labio y ceja sangrando, múltiples moratones, heridas leves, y tirado en el suelo. Ese día fue el 23 de Abril. Athiel se inclinó sobre mi, con un solo rasguño en la cara y me dijo:
- Aquí comenzó todo, y será aquí, dónde termine.
Recuerdo ver malamente su puño alzado, con un puño americano reluciendo a la luz de la luna. Las gotas de lluvia mojaban nuestros cuerpos, pero pude diferenciar entre gota y lágrima. Athiel lloraba. Alzó la mano y, en su trayectoria hacía mi rostro, topó con mi pierna derecha, la única que se encontraba pasable. Pude parar el golpe y propinarle otro en la nuca. Athiel cayó al suelo, y comenzó a sangrar por la cabeza. Creí haberlo matado. Oí a lo lejos gritos de alguna señora alporizada y la sirena de dos ambulancias. Éstas llegaron pronto. Nos metieron uno en cada una. Pude ver como el puño americano se deslizaba de los dedos de Athiel y caía al suelo. El destello metalizo me innotizó hasta notar el dolor causado a que me estaban levantando del suelo.
- ¡ No me separeis de Athiel! ¡No...! Su puño... ¡ Le dará suerte! Cogerlo... Está ahí....
Escuché como decía que yo estaba desvariando a causa del dolor. Vi como metían a Athiel en la ambulancia y como uno de los especialistas, negaba con la cabeza. Comencé a retorcerme para librarme de aquellas personas que afirmaban de que estaba loco. Me ataron a la camilla y me adentré en la ambulancia. La última visión de Athiel fue su ambulancia, que se alejó calle arriba. La mía tardó poco en seguir a la anterior..." Días me dijeron que había muerto. Me dieron de baja y volví a mi calle. Un buen día caminando por ésta misma, le vi, o me pareció verle. Me alegré y corrí con las muletas hacía el. Lo que hizo fue dar una patada a la muleta y escupirme en la cara. Caí al suelo y vi como se alejaba aquel ser, que parecía ser mi amigo. Dos días después, me enteré que el 23 de Abril, día que nos peleamos, habían muerto sus padres en un accidente de tráfico. ¿ Por qué no me lo dijo ? No lo sé... solo sé que desde ahí, le odio con toda mi alma, y al parecer, el siente lo mismo hacía mi."
Le miré. Gregory lloraba.
- No llores chico... Ya está. - La abracé.
.- "Quien te mandará meterte en asuntos ajenos... " - comentó Ruusu.
- Oye mira... Yo... Bah, déjalo.
- No a ver, dime.
- Es que... Te quería preguntar acerca de tu relación con Athiel.
- Uhm...
- Sí, en el bar, establecimiento... vamos, donde celebramos la fiesta. Parecía que teníais un pasado compartido... que ya os conocíais...
- No... no es un buen tema de conversación.
- Oh, venga. Claro que lo es.
- Joha...
- ¡Quiero saberlo...! Por favor...
- Es solo que...
- ¿ Qué ?
- Que no es de tu incumbencia.
Recibí esas palabras como puñales en mi costado. ¿ Qué me ocultaba ?
- Vale... No te preocupes. - Dije mientras me separaba de el.
- Joha... Es una triste historia. No me gusta recordar, ni hablar de ella.
- Vale, no hace falta que te disculpes...
Gregory calló. Bajó la vista y acto seguido clavó sus ojos azules llenos de lágrimas.
- Bien... ¿ Quieres saberlo ?
- Sí... si puede ser claro.
- Bien.
" Todo comienza un par de años atrás...bueno, más que un par de años, toda una vida. Tendría yo acerca de 6 años cuándo un maestro de artes marciales llamado Tiwein me reclutó en su pequeña, selecta y exclusiva tropa. En clase eramos unos 6 aproximadamente: tres chicas, Aída, Mayra y Alicia, y un chaval, poco mas grande que yo, llamada Paolo, Athiel y...y yo. Por aquel entonces, Athiel era un niño bastante antisocial. Sí, no me pongas esa cara. El chulo que conoces ahora, no era más que un marginado en la clase. Lo que más recuerdo de mi primer clase es a Athiel. Aquel niño desaliñado, sucio, lleno de heridas y moratones, 7 años y pelo semilargo me mirada con ojos de desafio. Recuerdo que lo primero que hice fue acercarme a el y preguntarle si tenía algún problema. Athiel lo que hizo fue hacerme una llave y tirarme al suelo de un plumazo. Me quejé al maestro, quién se encojió de hombros. Cuándo volví a mirar para aquel niño este me sonría, diciéndome que nunca se debe confiar en alguien que te mira mal. Acto seguido, prometió cuidar de mi... Y así hizo. En las duras clases, el dedicaba su tiempo y plena dedicación a mi formación. Sí, además del maestro lo tuve a el de profesor. Al principio, Athiel no me caía demasiado bien, la verdad, pero poco a poco le fuí cojiendo cariño a aquel chaval, hasta el punto de ser inseparables. Recuerdo mis exámenes y peleitas varias contra otros del gimnasio, el siempre me daba trucos para poder vencer." ( Hizo una pausa, tomó aire, sorbió mocos y una pequeña lágrima amenazó con salir. ) " Bueno... uno de mis mejores recuerdos, fue la noche 23 de abril, un día antes de mi cumpleaños. Iba yo caminando por mi calle, de noche, de vuelta de clases, cuando un grupo de drogatas se me tiró encima para quitarme el poco dinero que podría llevar una criatura de 6 años. No sé de donde salió, pero allí apareció Athiel. Juntó espalda contra espalda y derrotamos a aquellos malechores. Fue increible verle y luchar a su lado Joha, eramos uno. Cuándo esos hijos puta se largaron soltando improperios, el me estrechó la mano. Y yo a el. Con fuerza. Esa noche, juramos pelear juntos para toda la...la vida."
- Y ¿qué pasó?... para que acabarais así....
- " El poder destruye a las personas Johana. Cuándo Athiel consiguió el cinturón negro, se volvió popular. Dejó de ser el niño tímido que no se relacionaba a ser la superstar del gimnasio y del barrio. Todo el mundo le hacía caso y, cuando me intentaba acercar, el me apartaba. ¡ Solo por que tenía menor grado que el ! Una noche, después de clases, le encontré caminando cabizbajo por mi calle. Me armé de valor, apresuré el paso y le alcancé.
- Oye, Athiel, ¿puede hablar contigo un momento?
- Claro enano, dime.
- Últimamente ya... ya no eres el mismo... No sé, te has convertido en aquello que afirmabas odiar. En el mítico tio famoso, que, por eso mismo, la fama, olvida a sus amistades mas viejas.
- No sé de que me hablas.
- De que ya pasas de mí... ¿ Qué pasa ? ¿ Ya no soy tu amigo ?
El me miró fijamente.
- Tú lo que tienes es envidia...
- ¿ Envidia ?
- Sí, de ya no ser el centro de atención. De que ahora lo sea yo, de que sea yo quién es amigo de la gente y... y no tú.
- ¿ De qué hablas ? Yo solo quiero volver a dar vueltas por ahí contigo, volver a meternos en problemas y salir de ellos juntos, de volver a ser...amigos...
Por aquel entonces, ya teníamos 10 y 11 años respectivamente. Athiel se dio la vuelta y comenzó a andar hacía su casa, situada no muy lejos de la mía. Le seguí, gritándole que me hiciera caso. Como no se giró ni me hablo, le di una patada en la espalda. Temeroso y temblando. El se giró, con los ojos inyectados en sangre. Comenzó a llover.
- Así que por la espalda ... ¿ Eh, traidor ?
Se abalanzó contra mí en un mar de ira. Vi como ese huracán se acercaba a mi. Intenté defenderme, pero el grado superior de Athiel lo hizo imposible. Recibí golpes por todos los lados y acabé con una pierna rota, el labio y ceja sangrando, múltiples moratones, heridas leves, y tirado en el suelo. Ese día fue el 23 de Abril. Athiel se inclinó sobre mi, con un solo rasguño en la cara y me dijo:
- Aquí comenzó todo, y será aquí, dónde termine.
Recuerdo ver malamente su puño alzado, con un puño americano reluciendo a la luz de la luna. Las gotas de lluvia mojaban nuestros cuerpos, pero pude diferenciar entre gota y lágrima. Athiel lloraba. Alzó la mano y, en su trayectoria hacía mi rostro, topó con mi pierna derecha, la única que se encontraba pasable. Pude parar el golpe y propinarle otro en la nuca. Athiel cayó al suelo, y comenzó a sangrar por la cabeza. Creí haberlo matado. Oí a lo lejos gritos de alguna señora alporizada y la sirena de dos ambulancias. Éstas llegaron pronto. Nos metieron uno en cada una. Pude ver como el puño americano se deslizaba de los dedos de Athiel y caía al suelo. El destello metalizo me innotizó hasta notar el dolor causado a que me estaban levantando del suelo.
- ¡ No me separeis de Athiel! ¡No...! Su puño... ¡ Le dará suerte! Cogerlo... Está ahí....
Escuché como decía que yo estaba desvariando a causa del dolor. Vi como metían a Athiel en la ambulancia y como uno de los especialistas, negaba con la cabeza. Comencé a retorcerme para librarme de aquellas personas que afirmaban de que estaba loco. Me ataron a la camilla y me adentré en la ambulancia. La última visión de Athiel fue su ambulancia, que se alejó calle arriba. La mía tardó poco en seguir a la anterior..." Días me dijeron que había muerto. Me dieron de baja y volví a mi calle. Un buen día caminando por ésta misma, le vi, o me pareció verle. Me alegré y corrí con las muletas hacía el. Lo que hizo fue dar una patada a la muleta y escupirme en la cara. Caí al suelo y vi como se alejaba aquel ser, que parecía ser mi amigo. Dos días después, me enteré que el 23 de Abril, día que nos peleamos, habían muerto sus padres en un accidente de tráfico. ¿ Por qué no me lo dijo ? No lo sé... solo sé que desde ahí, le odio con toda mi alma, y al parecer, el siente lo mismo hacía mi."
Le miré. Gregory lloraba.
- No llores chico... Ya está. - La abracé.
.- "Quien te mandará meterte en asuntos ajenos... " - comentó Ruusu.
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